Hubble vs James Webb: cuál es la diferencia y por qué ambos siguen siendo clave

Cuando la gente escucha hablar del James Webb Space Telescope (JWST), suele pensar: “OK, es el nuevo Hubble.” Pero la realidad es mejor: Hubble y Webb no son reemplazos — son un equipo. Observan distintas partes de la luz, trabajan desde ubicaciones diferentes en el espacio y se complementan de maravilla.

Así que si buscas una respuesta rápida a “¿cuál es mejor?” — depende de qué quieras ver.

Ilustración comparativa del telescopio Hubble y el James Webb en el espacio, con un guiño a luz visible e infrarroja

1) Cómo “ven”: visible/UV vs infrarrojo

La diferencia más importante es qué tipo de luz capta cada telescopio.

Hubble brilla en la luz visible (lo que ven nuestros ojos) y también tiene capacidades fuertes en ultravioleta (UV), además de una parte del infrarrojo cercano.

James Webb está diseñado para el infrarrojo (desde infrarrojo cercano hasta medio). Esto importa muchísimo porque el infrarrojo:

  • atraviesa mejor el polvo cósmico (donde la luz visible se bloquea),
  • revela objetos más fríos,
  • y permite estudiar galaxias muy lejanas cuya luz está “corrida al rojo” por la expansión del universo.

En resumen: Hubble suele ofrecer “postales” súper nítidas, mientras Webb a menudo revela lo que está oculto detrás del velo.

2) Dónde están: órbita baja terrestre vs la “zona tranquila” de L2

Hubble orbita la Tierra en órbita baja. Eso significa:

  • está relativamente “cerca” (en términos espaciales),
  • y, algo clave históricamente: pudo ser reparado y actualizado por astronautas, lo que alargó su vida útil.

Webb opera muy lejos, cerca del punto L2 Sol–Tierra, una región que ofrece:

  • un entorno térmico y de iluminación más estable,
  • pero en la práctica, Webb no es “serviciable” como lo fue Hubble.

Para astronomía infrarroja, ese entorno más frío y estable es una ventaja enorme.

3) Espejo y sensibilidad: 2,4 m vs 6,5 m (qué significa en la práctica)

El espejo primario de Webb es mucho mayor (6,5 m) que el de Hubble (2,4 m). Un espejo más grande recoge más luz, lo que permite detectar objetos más débiles y más lejanos.

Pero no es solo tamaño: Webb está diseñado para trabajar a temperaturas muy bajas (con un gran escudo solar). Esto es crucial porque un telescopio infrarrojo no puede estar “caliente”, o vería demasiada radiación térmica propia.

4) Para qué es mejor cada uno (versión práctica)

Hubble es excelente para:

  • imágenes muy nítidas en luz visible (galaxias, nebulosas, cúmulos),
  • observaciones en UV (clave para muchos procesos astrofísicos),
  • comparaciones a largo plazo gracias a décadas de archivo.

James Webb es excelente para:

  • mirar a través del polvo (regiones de formación estelar),
  • estudiar el universo temprano (galaxias distantes con redshift),
  • analizar atmósferas de exoplanetas mediante firmas infrarrojas.

5) Entonces… ¿cuál es “mejor”: Hubble o Webb?

La mejor respuesta es: juntos.

  • Hubble muestra estructura y detalle en visible y UV.
  • Webb revela lo oculto, lo más frío y lo más lejano — y a menudo explica por qué algo se ve como se ve en una imagen de Hubble.

Por eso, en astronomía se combinan con frecuencia: uno mapea la escena y el otro aporta contexto y datos complementarios.

Conclusión

Si quieres una frase para recordar:

Hubble es un maestro del universo visible y la física en UV, mientras James Webb es una ventana al universo infrarrojo, polvoriento y lejano — y por eso ambos siguen siendo clave.

Disclaimer: Este artículo es informativo y no constituye un trabajo científico ni material educativo profesional.