Las contraseñas han sido el estándar durante décadas, pero tienen un pequeño problema: somos humanos. Reutilizamos la misma clave, caemos en enlaces de phishing o nos afecta una filtración de datos.

Por eso las passkeys se han convertido en una de las mejoras más prácticas en seguridad digital en los últimos años: inicio de sesión sin contraseñas, con más protección y menos frustración.

Ilustración minimalista de inicio de sesión biométrico con un icono de llave sobre fondo oscuro

Qué es una passkey (lo más simple posible)

Una passkey es un método de autenticación que reemplaza las contraseñas por un par de claves criptográficas:

  • la clave privada se queda contigo (en tu dispositivo / en tu gestor de cuentas)
  • la clave pública se guarda en el servicio donde inicias sesión

Al entrar, tu dispositivo demuestra que tiene la clave privada, sin enviar una contraseña por internet.

Por qué es más seguro que las contraseñas

1) El phishing se vuelve mucho más difícil

Con contraseñas, un sitio falso puede robar lo que escribes.
Con passkeys, no hay una “clave” que puedas teclear y entregar de la misma manera.

2) Se termina la reutilización de contraseñas

Uno de los mayores fallos reales es usar la misma contraseña en todas partes. Las passkeys lo eliminan de forma natural.

3) Menos desastres de “restablecer contraseña”

Los reseteos suelen ser el eslabón más débil (correo comprometido, SIM swap, ingeniería social). Las passkeys reducen la necesidad de resetear.

4) La biometría es un gatillo, no el secreto

Tu huella o Face ID no se envían a la web. Solo sirven para autorizar el uso de la clave privada en tu propio dispositivo.

¿Cuál es la desventaja? (para que no suene a publicidad)

Las passkeys son geniales, pero hay puntos donde la gente se traba:

  • Cambio de móvil/ordenador: necesitas sincronización o copia de seguridad en tu ecosistema o gestor.
  • Varios dispositivos: idealmente tendrás al menos dos dispositivos conectados o un método alternativo.
  • Sitios “legacy”: no todos los servicios soportan passkeys todavía.

La buena noticia: la mayoría las implementa poco a poco y suele mantener un “plan B” (códigos de un solo uso u otro factor).

Cómo pasarte a passkeys sin estrés

Estrategia práctica y segura:

  1. Empieza por tus cuentas más importantes
    Email, nube, servicios financieros y cuentas principales: lo que funciona como “llave maestra”.

  2. No desactives todas las alternativas de golpe
    Hasta estar seguro de que funciona en todos tus dispositivos, conserva un respaldo (códigos de recuperación, segundo dispositivo, 2FA).

  3. Asegura tu dispositivo
    PIN/código de pantalla + biometría importan más, porque el dispositivo se vuelve el centro de acceso.

  4. Guarda los códigos de respaldo offline (si el servicio los ofrece)
    Papel o registro offline seguro. No en una carpeta de capturas.

Passkeys vs 2FA: ¿sigue haciendo falta 2FA?

En muchos casos, las passkeys ya ofrecen el nivel de protección que buscaba 2FA (sobre todo contra robo de contraseñas).
Aun así, para cuentas críticas, una capa extra (códigos de recuperación u otro factor) puede ser una buena idea, especialmente mientras el ecosistema no sea 100% uniforme.

Conclusión

Las passkeys son un paso real hacia un mundo donde:

  • no memorizas contraseñas,
  • el phishing funciona mucho menos,
  • y el drama de “restablecer contraseña” baja muchísimo.

Lo más inteligente es migrar poco a poco: empieza por cuentas clave y asegúrate de tener una vía de respaldo hasta sentirte cómodo.

Nota: Este artículo es educativo y no constituye una auditoría de seguridad ni asesoramiento profesional de ciberseguridad.